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lunes, 14 de febrero de 2011

Ordinario de la Misa. Lecturas y Oraciones. Lunes VI Semana Tiempo Ordinario. Ornamentos Verde . Ciclo A. 14 de febrero 2011

= Lunes 14 de Febrero, 2011
San Cirilo, monje y san Metodio, obispo
Memoria
Yo soy el camino, la verdad y la vida, dice el Señor
Antífona de Entrada
Mis palabras, que yo he puesto en tus labios, no se han de apartar de tu boca, dice el Señor; y yo aceptaré sobre mi altar tus sacrificios.
Oración Colecta
Oremos:
Dios nuestro, que por medio de los santos Cirilo y Metodio iluminaste con la luz del Evangelio a los pueblos eslavos, abre nuestro corazón para que aceptemos tu palabra y ayúdanos a vivir de acuerdo con la fe que profesamos.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura
Lectura del libro del Génesis
(4, 1-15.25)
En aquel tiempo, Adán se unió con Eva, su mujer; ella concibió y dio a luz a Caín, pues decía: “Con el favor de Dios he engendrado un hijo”.
Después de algún tiempo dio a luz al hermano de Caín, Abel. Abel fue pastor de ovejas, y Caín labrador.
Sucedió en una ocasión, que Caín presentó como ofrenda al Señor los productos de la tierra. También Abel le hizo una ofrenda: sacrificó las primeras crías de sus
ovejas y quemó su grasa.
Al Señor le agradaron las ofrendas de Abel, pero no le agradaron las de Caín; por lo cual, Caín se enfureció y andaba resentido. El Señor le dijo entonces a Caín:
“¿Por qué te enfureces tanto y andas resentido? Si hicieras el bien, te sentirías feliz; pero si haces el mal, el pecado estará a tu puerta, acechándote como fiera; pero tú debes dominarlo”.
Un día Caín le dijo a su hermano Abel: “Vamos al campo”. Y cuando estaban en el campo, Caín se lanzó contra su hermano y lo mató. Entonces el Señor le preguntó a Caín: “¿Dónde está Abel, tu hermano?” Caín le respondió:
“No lo sé. ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?” El Señor le dijo: “¿Qué es lo que has hecho? ¿No oyes cómo la sangre de tu hermano está clamando a mí desde la tierra?Por eso serás maldito y tendrás que vivir lejos de la tierra que recibió de ti la sangre de tu hermano; y aunque cultives la tierra, ella no volverá a darte frutos abundantes. Tú andarás por el mundo errante y fugitivo”.
Caín le contestó al Señor:
“Mi castigo es demasiado grande para soportarlo. Puesto que tú me arrojas de esta tierra fértil, tendré que ocultarme de ti y andar errante y fugitivo por el mundo, y cualquiera que me encuentre, me matará”. El Señor le dijo: “De ninguna manera. El que te mate a ti será castigado siete veces”. Y el Señor le puso una señal a Caín para que, si alguien lo encontraba, no lo matara.
Adán se unió otra vez a su mujer, y ella dio a luz un hijo, a quien llamó Set, pues decía: “El Señor me ha dado otro hijo en lugar de Abel, asesinado por Caín”.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 49
Te ofreceremos, Señor,
sacrificios de alabanza.
Habla el Dios de los dioses, el Señor, y convoca a cuantos viven en la tierra del oriente al poniente: “No voy a reclamarte sacrificios, pues siempre están ante mí tus holocaustos.
Te ofreceremos, Señor,
sacrificios de alabanza.
¿Por qué citas mis preceptos y hablas a toda hora de mi pacto, tú que detestas la obediencia y echas en saco roto mis mandatos?
Te ofreceremos, Señor,
sacrificios de alabanza.
Te pones a insultar a tu hermano y deshonras al hijo de tu madre. Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme? ¿Crees acaso que yo soy como tú? No, yo te reprenderé y te echaré en cara tus pecados”.
Te ofreceremos, Señor,
sacrificios de alabanza.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio
† Lectura del santo Evangelio
según san Marcos (8, 11-13)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: “¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal” .
Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión:
La necesidad de señales del cielo expresa la actitud cerrada, incrédula y desafiante de los fariseos frente a la acción de Jesús; expresa también el desagrado de las autoridades del pueblo de Israel por la manera de vivir y sentir a Dios por parte de Jesús, concretizada en una solidaridad total por los marginados de la sociedad. Los milagros que él realiza tienen como fin último hacer presente el Reino de Dios, demostrar la cercanía amorosa del Padre que viene a liberar a los pobres de la opresión; por eso llama la atención que los fariseos pidan señales, si todo el anuncio de la Buena Nueva realizado por Jesús está ligado íntimamente a los milagros, a una puesta en práctica del Reino en su momento histórico. De modo que los milagros no son signos realizados por Jesús para producir admiración en la muchedumbre o para acrecentar su grupo de seguidores, sino una respuesta efectiva a la fe de los creyentes. Son signos de esperanza a favor de los que creen.


Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, la ofrenda que te presentamos en la fiesta de san Cirilo y san Metodio, y en señal de tu agrado, derrama sobre nosotros la abundancia de tus dones.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Prefacio de los Santos Pastores
Los santos pastores siguen
presentes en la Iglesia
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor. Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la festividad de san Cirilo y san Metodio, para animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con su palabra y protegernos con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza, diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo…

Antífona de la Comunión
El Hijo del hombre ha venido a dar su vida como rescate por la
humanidad.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Que la comunión que hemos recibido en prenda de salvación, al celebrar la fiesta de san Cirilo y san Metodio, nos sostenga, Señor, en la vida terrena y nos haga desear la celeste.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

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